SIN √ĀNIMO DE OFENDER

La escalera vestida

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20140829-1
Estación de Metro de Odenplan, Estocolmo (Suecia)

(JORGE FERN√ĀNDEZ, 29/08/2014) | Acabo de ver un v√≠deo en Youtube, cuya imagen me ha atrapado y me ha provocado esta reflexi√≥n que deseo compartiros en este espacio. El v√≠deo no es nuevo, lleva colgado en la red m√°s de un a√Īo, pero yo no lo hab√≠a visto hasta hoy.

Se llama ‚ÄúLa escalera vestida‚ÄĚ, y recoge en 1:47‚Äô‚Äô la iniciativa, promovida al parecer por un Ayuntamiento de Estocolmo (Suecia) en colaboraci√≥n con una importante multinacional del autom√≥vil, para convencer a los usuarios de la estaci√≥n de Odenplan a que hagan la saludable elecci√≥n de utilizar las "escaleras normales" en lugar de las "escalera mec√°nicas".

¬°Tarea a priori muy dif√≠cil! Pero ¬°lo consiguen! Seg√ļn se informa en el v√≠deo, la iniciativa consigui√≥ que el 66% de los usuarios (inclu√≠das personas mayores y ni√Īos), escogieran la escalera normal a la mec√°nica.

¬ŅC√≥mo es posible? En el v√≠deo se revela el misterio. Y debajo, os ofrezco mi impresi√≥n sobre "otro misterio", del que esta iniciativa se me antoja una magn√≠fica e inspiradora ¬†met√°fora.

VISTAMOS "LA ESCALERA" DEL PEREGRINAJE CRISTIANO

El peregrinaje cristiano se presenta, a menudo, como una escalera cuesta arriba de renuncias y privaciones, que contrasta con la vida c√≥moda y relajada de los que transitan la mundana escalera mec√°nica del placer, el inter√©s personal y ‚Äúla vanagloria de la vida‚ÄĚ.

Jes√ļs mismo puntualiz√≥ esta realidad: ‚ÄúEntrad por la puerta estrecha‚ÄĚ‚ÄĒdijo‚ÄĒ‚Äúporque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdici√≥n, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan". [1]

Lamentablemente, esta verdad espiritual ha sido distorsionada muchas veces por los esp√≠ritus estrechos de religiosos amargados y desencantados de la vida, que han convertido estas palabras en ‚Äúun cepo‚ÄĚ para el gozo, la alegr√≠a y el j√ļbilo que empuja por gobernar el √°nimo de los hijos de Dios, llenos del Esp√≠ritu Santo.

‚Äúvestir la escalera‚ÄĚ es mucho m√°s √ļtil que mil carteles del ‚ÄúMinisterio de salud‚ÄĚ sobre lo saludable que es subir la escalera normal y las malas consecuencias que aguardan a los que elijan subir la escalera mec√°nica. ¬°As√≠ de in√ļtiles son tambi√©n la mayor√≠a de nuestros sermones condenatorios...!"

 

No negamos que nuestra vieja naturaleza es un prisionero peligroso, que debe ser vigilado con ‚Äúguardia permanente‚ÄĚ para impedir sus intentos de ‚Äúbajarse de la cruz‚ÄĚ, donde debe estar. Pero ¬°no podemos dejar de celebrar la libertad que tenemos en Cristo, malviviendo nuestra espiritualidad cristiana como si nosotros fu√©semos los presos!

Y ese estado de ‚Äúcelebraci√≥n interna‚ÄĚ debe presidir la vida de los que amamos a Jes√ļs. Nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestra ‚Äúpredicaci√≥n‚ÄĚ, debieran reflejar siempre la alegr√≠a y las virtudes de nuestro peregrinaje, pese a las aparentes y temporales ventajas de la vida mundana.

¬°Creo que es nuestro deber ‚Äúvestir la escalera‚ÄĚ de virtud, alegr√≠a y excelencia con nuestro testimonio cristiano! ¬°Ojo! (Antes de que se me echen encima los religiosos), ¬°no propongo ‚Äúaguar el evangelio‚ÄĚ, ni ‚Äúensanchar‚ÄĚ con artificios el camino estrecho!

Lo que propongo ‚Äďy me propongo a m√≠ mismo‚ÄĒes hacer todo lo que est√© a mi alcance, con la ayuda del Se√Īor, para que m√°s personas ¬°elijan la escalera de Cristo antes que la de Satan√°s!

Algo importante. Lo que demuestra este v√≠deo-met√°fora, entre otras cosas, es que ‚Äúvestir la escalera‚ÄĚ es mucho m√°s √ļtil que mil carteles del ‚ÄúMinisterio de salud‚ÄĚ sobre lo saludable que es subir la escalera normal y las malas consecuencias que aguardan a los que elijan subir la escalera mec√°nica. ¬°As√≠ de in√ļtiles son tambi√©n la mayor√≠a de nuestros sermones condenatorios, cuando nos olvidamos que el anuncio del Evangelio, es --ante todo-- una "buena noticia"!

‚ÄúVestir la escalera‚ÄĚ del peregrinaje cristiano es, igual que en este v√≠deo, "alfombrarlo" con m√ļsica en el coraz√≥n y con alabanza en nuestras bocas. Es vestir de Gracia nuestra mente, nuestro discurso, nuestras acciones, nuestros ministerios.

Es, en definitiva‚Ķ ‚Äúvestirnos de Cristo‚ÄĚ:

‚ÄúVest√≠os, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entra√Īable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soport√°ndoos unos a otros, y perdon√°ndoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdon√≥, as√≠ tambi√©n hacedlo vosotros.

Jorge Fern√°ndez Basso

Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, ense√Ī√°ndoos y exhort√°ndoos unos a otros en toda sabidur√≠a, cantando con gracia en vuestros corazones al Se√Īor con salmos e himnos y c√°nticos espirituales.

Y todo lo que hac√©is, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Se√Īor Jes√ļs, dando gracias a Dios Padre por medio de √©l.

(La Biblia, Colosenses 3:12-17)

Autor: Jorge Fernández

[1] La Biblia, San Mateo 7:13-14

¬© 2014. Este art√≠culo puede reproducirse siempre que se haga de forma¬†gratuita¬†y citando expresamente al autor y a ACTUALIDAD EVANG√ČLICA.Las opiniones de los autores son estr√≠ctamente personales y no representan necesariamente la opini√≥n o la l√≠nea editorial de Actualidad Evang√©lica.

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