PERFOMANCES

‘Terry Jones’ sin fronteras

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Los ‘terryjones’ abundan por el mundo y no tienen fronteras geográficas, ni religiosas, ni culturales

jorge(JORGE FERNÁNDEZ, 28/03/2011) Pertenezco a la inmensa mayoría de cristianos protestantes, evangélicos, que sienten vergüenza ajena ante las escenificaciones incendiarias protagonizadas por el señor Terry Jones -presunto ‘pastor’ de una pequeña iglesia en los EEUU-, y las censuran. Después del revuelo que armó en septiembre de 2010, cuando anunció que quemaría públicamente ejemplares del Corán, libro sagrado de los musulmanes – acto que le fue prohibido por las autoridades municipales norteamericanas- esta semana habría cumplido su amenaza, quemando un ejemplar de ese libro sagrado durante un acto en el interior de su iglesia y anunciándolo a los cuatro vientos a través de youtube.

Con su provocador acto de odio e intolerancia, el señor Jones no solo daña a la imagen de su país, sino que ha puesto en peligro la seguridad de los miles de trabajadores y cooperantes cristianos –estadounidenses o no- que desarrollan labores humanitarias en los países más necesitados, tratando de expresar, con sus buenas obras, el amor de Dios por el mundo.

Además de provocador, el acto del señor Jones me parece un acto de cobardía. Soy consciente de que no faltará quien, aún sin estar de acuerdo con su extremismo, se deje impresionar por la supuesta ‘valentía’ de ‘plantarle cara al terrorismo islámico’. En mi opinión, para hacer lo que hace el señor Jones, no hace falta valentía. Es suficiente con estar ciego de odio y portar una pistola en la cintura (como él lleva). Y, por supuesto, vivir en un país democrático como los EEUU, donde las leyes y el Estado protegerán su integridad física y sus derechos ciudadanos, aún cuando él desprecie los derechos de los demás.

Para lo que sí hace falta valentía –y mucha-, es para amar y para perdonar a nuestros enemigos. Eso es lo que el Evangelio nos enseña con meridiana claridad. Esa es la huella del Maestro de Galilea a quien servimos los cristianos. Odiar es lo fácil.

Afortunadamente para los ciudadanos estadounidenses, a ese país le  sobran ejemplos de virtud evangélica, siendo uno de ellos el encarnado por el apóstol de la no violencia y mártir, Dr. Martin Luther King. La suya… esa sí fue valentía.

"...no estaría mal que desde la Iglesia Católica se levantara alguna voz influyente que intercediera ante el Juez por esos jóvenes (...), expresando así el perdón cristiano –siempre unilateral-, y pidiendo a sus feligreses que hicieran lo mismo (perdonar)."

Pero el extravagante ‘pastor’ norteamericano no está sólo en su vocación incendiaria. Los ‘terryjones’ abundan por el mundo y no tienen fronteras geográficas, ni religiosas, ni culturales. Basta con mirar lo sucedido hace unos días en la Universidad Complutense de Madrid, España, cuando medio centenar de jóvenes –presuntos ‘estudiantes’ universitarios- escenificaron un acto de provocación inspirados en el odio y la intolerancia  antirreligiosa –igual que Jones, aunque no vayan a admitirlo-, profanando con un acto obsceno un santuario católico .

A diferencia del intolerante americano, estos jóvenes no quemaron nada, aunque sí amenazaron con hacerlo: ‘arderán como en el 36’, pintaron en las paredes de la capilla-. Los hechos, constitutivos de delito en España, se saldaron con la detención de los provocadores y con la intervención de la Justicia, como manda la Ley.

Sin embargo, y al contrario de lo que sucediera con la perfomance del ‘presunto’ pastor -quien  se quedó sólo y censurado en su iniciativa-, en nuestro país, estos ‘presuntos’ estudiantes -aprendices de ‘terryjones’-, han recibido entusiastas muestras de solidaridad por parte de numerosos académicos, actores, intelectuales y políticos -según informaba El Plural el pasado viernes-, quienes no han dudado en calificar a los protagonistas de “héroes” (Leo Bassi), y de “compañeros que han conseguido todos sus objetivos” (Gaspar Llamazares).

Si bien del actor Leo Bassi –un auténtico ‘Terry Jones’ europeo- cabe esperar cualquier salida de tono posible, la intervención del diputado de IU, Gaspar Llamazares, con quien en alguna ocasión compartí pancarta en la Marcha contra la Pobreza, me produce particular decepción ya que, con su discurso y apoyo a favor de estos actos de intolerancia, se descalifica –a mi modo de ver- para ayudarnos a avanzar en el proceso de transición religiosa, aún pendiente en España.

Transición religiosa que, en la España y en la Europa del siglo XXI, debe llevarnos a construir un espacio de convivencia en el que, por un lado, el Estado asuma de una vez por todas -no sólo de derecho, sino también de hecho-, su condición de aconfesional, y que, por otro lado, la ciudadanía comprenda que “aconfesional” no es sinónimo de “anticlerical” ni, mucho menos, de “antirreligioso”.

No se puede exigir tolerancia, desde la intolerancia; del mismo modo que no se puede apagar un fuego, encendiendo otro. Por eso, en un reciente EDITORIAL dedicado a este asunto en este medio, calificábamos de "inoportuno" abrir el necesario debate de la neutralidad religiosa del Estado a partir de este penoso suceso. Creemos que la democracia nos exige a todos los ciudadanos –creyentes y no creyentes- superar los odios y prejuicios con amplitud de miras, grandes dosis de generosidad y, sobre todo, de responsabilidad; cualidades que cabe esperar especialmente de parte de nuestros líderes políticos, intelectuales y religiosos.

A propósito, siendo justa y legítima la acción de la Justicia respecto a los hechos mencionados y a sus protagonistas, no estaría mal que desde la Iglesia Católica se levantara alguna voz influyente que intercediera ante el Juez por esos jóvenes (“porque no saben lo que hacen”, dijera Alguien), expresando así el perdón cristiano –siempre unilateral-, y pidiendo a sus feligreses que hicieran lo mismo (perdonar).

Quien sabe, quizás sería ese el gesto que empezara a romper ese círculo infernal de odio y revanchismo que aún nos divide y que tanto daño nos hace a los ciudadanos de este país. 

Autor: Jorge Fernández                                                                                        

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